Juan Manuel Aguirre se enamora de Paz Delucci, la mujer a quien la casualidad quiso que empezara a custodiar. Nicolás Camacho López se enamora de Bárbara Sanín Delucci, la joven rebelde y caprichosa a quien el apuesto guardaespaldas debe custodiar. A partir del encuentro, sus vidas ya nunca volverán a ser las mismas. Al pasar el tiempo, Paz y su hija Bárbara comienzan a sentir una atracción creciente hacia sus guardaespaldas, al igual que ellos hacia sus protegidas, pero sus situaciones les impiden tener alguna clase de relación fuera de la estrictamente laboral, al menos en los primeros capítulos. Bárbara, la niña presumida y rebelde, sufre de bulimia pero lo oculta ante todas las personas que la rodean; sin embargo, Camacho se entera de la situación y hace un trato con ella de no contarle a nadie con la condición de someterse a un tratamiento médico. Por otra parte, Aguirre va viviendo diferentes experiencias con Paz DeLucci, lo cual hace que la relación inicialmente laboral entre ellos se torne diferente y que surjan roces y peleas con sus respectivos cónyuges.